Detalle de Venus y Cupido de Rubens restaurado, con Venus y Cupido frente al espejoDetalle de Venus y Cupido de Rubens restaurado, con Venus y Cupido frente al espejo

La restauración de Venus y Cupido de Rubens en el Thyssen

Location icon
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Start date icon
June 18, 2026
End date icon
September 13, 2026
Price icon
Desde €10
Equipo Editorial

Un montaje especial en las salas de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza documenta la restauración, de año y medio de duración, de Venus y Cupido, de Peter Paul Rubens. Recursos digitales interactivos guían al visitante por el estudio técnico que retiró capas de barniz amarillento y recuperó el equilibrio cromático original de la pintura.

Qué es

Pintada hacia 1606-1611, Venus y Cupido conservaba bien la capa pictórica, pero presentaba pequeñas pérdidas antiguas, craquelados dispersos y un barniz tan amarillento que apagaba las zonas claras del lienzo. Los restauradores eliminaron el barniz oxidado, consolidaron la capa pictórica y fijaron los craquelados para asegurar la conservación futura.

El estudio con imágenes sumó dos hallazgos. La reflectografía infrarroja mostró un dibujo subyacente limpio y firme, prueba de que Rubens copiaba una composición de Tiziano con el planteamiento ya resuelto. La radiografía reveló densos empastes de óleo en las figuras frente a un fondo casi inacabado, y captó cambios sobre la marcha: la mirada de Venus, primero hacia el espectador y luego a su izquierda, y los pies de Cupido, algo distintos entre el dibujo y la versión final.

El marco, una pieza francesa posterior de estilo Regencia en madera tallada y dorada al agua, se limpió de suciedad y de un recubrimiento de betún de judea, y sus grietas y pérdidas se reintegraron con materiales reversibles.

Por qué merece la pena

Rara vez se muestra al público una restauración con tanto detalle técnico. Aquí, las imágenes comparativas de antes y después, las radiografías y los infrarrojos que normalmente quedan en un laboratorio de conservación se exhiben junto al cuadro ya restaurado, en las propias salas de la colección permanente. El hallazgo de que la composición copia un original perdido de Tiziano añade un resultado de historia del arte a lo que empezó como un proyecto de conservación.

Información práctica

El montaje forma parte del recorrido de la colección permanente y no de las salas de exposiciones temporales, así que no hace falta reserva ni entrada aparte de la general. Incluye una breve proyección audiovisual; conviene calcular tiempo extra si se visita en fin de semana con afluencia.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duró la restauración de Venus y Cupido de Rubens?
El estudio técnico y la restauración de Venus y Cupido duraron año y medio, combinando análisis de materiales en laboratorio con la limpieza y estabilización física del lienzo y de su marco.

¿Qué descubrieron los restauradores sobre Venus y Cupido de Rubens?
La reflectografía infrarroja reveló que la composición copia una obra de Tiziano, que Rubens pintó sobre un dibujo ya resuelto con pocos cambios posteriores, además de pequeñas variaciones en la mirada de Venus y en los pies de Cupido.

¿Hace falta una entrada aparte para ver la restauración de Rubens?
No. El montaje forma parte de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza, en la sala 19, y está incluido en la misma entrada, desde 10 €.

¿Qué le pasaba al barniz de Venus y Cupido antes de la restauración?
Décadas de envejecimiento habían amarilleado el barniz, apagando el equilibrio cromático y la sensación de perspectiva de la obra, sobre todo en las zonas claras, hasta que se retiró la capa oxidada.

¿Es original el marco de Venus y Cupido de Rubens?
No. El marco, tallado y dorado al agua, es francés, de estilo Regencia, y es posterior a la pintura; se limpió y se restauraron sus grietas y pérdidas junto con el lienzo.

Créditos imagen de portada:
Rubens. Venus y Cupido, hacia 1606 - 1611. Obra después de la restauración / Museo Nacional Thyssen-Bornemisza